Tipos de Fuentes (Externas e Internas)

La energía (fuente de la radiación) que se usa cuando se administra la radioterapia externa puede provenir de:

  • Rayos X o rayos gamma, los cuales son formas de radiación electromagnética. Aunque se producen en distintas maneras, ambos utilizan fotones (paquetes de energía).

Los rayos X se producen en máquinas llamadas aceleradores lineales. Los rayos X pueden usarse para destruir células cancerosas en la superficie del cuerpo (energía más baja) o en los tejidos u órganos más profundos (energía más alta), dependiendo de la cantidad de energía de los rayos X. Comparados con otros tipos de radiación, los rayos X pueden irradiar un área relativamente grande.

Los rayos gamma se producen cuando los isótopos de ciertos elementos (como el iridio y el cobalto 60) emiten energía de radiación cuando se descomponen. Cada elemento se descompone a un ritmo distinto y emite una cierta cantidad de energía, lo cual afecta la profundidad de penetración en el cuerpo. (Los rayos gamma producidos por la descomposición de cobalto 60 se utilizan en el tratamiento llamado “bisturí gamma”).

  • Los haces de partículas usan partículas subatómicas rápidas en lugar de fotones. Este tipo de radiación se puede llamar radioterapia de haces de partículas. Los aceleradores lineales, sincrotrones y ciclotrones crean los haces de partículas y producen y aceleran las partículas requeridas para este tipo de radioterapia. La terapia con haces de partículas usa electrones producidos por un tubo de rayos X (se puede llamar radiación de haz de electrones); neutrones, los cuales son producidos por elementos radiactivos y equipo especial; iones pesados (como protones y helio); y piones, pequeñas partículas con carga negativa producidas por un acelerador y un sistema de magnetos. A diferencia de los rayos X y los rayos gamma, algunos haces de partículas solo pueden penetrar un poco el tejido. Por lo que se suelen usar para tratar cánceres ubicados en la superficie de la piel o inmediatamente debajo de ésta.

La terapia con haces de protones es un tipo de radioterapia con haces de partículas. Los protones depositan su energía sobre una zona muy pequeña llamada el pico de Bragg. El pico de Bragg puede usarse para dirigir dosis altas de terapia con haces de protones a un tumor, mientras se causa menos daño a los tejidos normales que se encuentran enfrente y detrás del tumor. La terapia con haces de protones está disponible en sólo unos pocos establecimientos de los Estados Unidos. Su uso se reserva generalmente para los cánceres que son difíciles o peligrosos de tratar con cirugía (como el condrosarcoma ubicado en la base del cráneo) o se combina con otros tipos de radiación. La terapia con haces de protones se está usando también en estudios clínicos de melanoma intraocular (melanoma que comienza en el ojo), retinoblastoma (cáncer en los ojos que se presenta con más frecuencia en niños menores de 5 años), rabdomiosarcoma (tumor en el tejido muscular), algunos cánceres de cabeza y cuello, y cáncer de próstata, cerebro y pulmón.

La energía (fuente de radiación) que se usa cuando se administra radiación interna proviene del isótopo radiactivo del yodo radiactivo (yodo 125 o yodo 131) y del estroncio 89, fósforo, paladio, cesio, iridio, fosfato o cobalto. Se están investigando otras fuentes de energía.